Es la forma más económica y sencilla de ubicar su oficina principal, sin la necesidad de poseer un espacio físico para ello. Se puede elegir entre distintas modalidades de contratación en función de sus necesidades, lo que le permite presentar a sus clientes un domicilio social céntrico y representativo, y a la vez, beneficiarse del ahorro que supone no tener una oficina física.

